Year 7, Number 29, July 2005

Concordancia interobservadores en la interpretación en forma ciega de cintigrafía de ventilación perfusión en pacientes con sospecha clínica de tromboembolismo pulmonar.
Article N° AJ29-4

Massardo, T.; Rodríguez, JC*; Saavedra, JM*; Gutiérrez D.; Jaimovich, R.; Rivera, M.; Carmona, AR; Aqueveque, C.
Sección Medicina Nuclear, Departamento de Medicina,
Hospital Clínico Universidad de Chile, Santiago Chile
*Alumnos de 7° año de Medicina Universidad de Chile

Correspondence:

Dra. Teresa Massardo Vega
Profesora Asociada
Medicina Nuclear, Hospital Clínico Universidad de Chile,
Santos Dumont 999-1E, Independencia,
Santiago Chile
Fono: (56 2) 777-0569 Fax: (56 2) 777-618
E-mail: tmassardo@redclinica.cl

Cita/Reference:
Massardo, T.; Rodríguez, JC; Saavedra, JM. et al. Concordancia interobservadores en la interpretación en forma ciega de cintigrafía de ventilación perfusión en pacientes con sospecha clínica de tromboembolismo pulmonar. Alasbimn Journal 7(29): July 2005. Article N° AJ29-4.

 

 

 

Resumen


La pesquisa adecuada del tromboembolismo pulmonar (TEP) tiene importancia en el manejo terapéutico y en el pronóstico de los pacientes. El cintigrama de ventilación y perfusión (VQ) es un método bien establecido en la evaluación de esta patología. La concordancia interobservador puede ser bastante variable y debieran minimizarse las discordancias dentro de un mismo grupo.

Objetivo: Conocer la concordancia entre observadores formados en nuestro centro y correlacionarlos con el informe oficial emitido con los antecedentes clínicos y radiológicos.

Método: Se analizaron retrospectivamente 401 estudios de 382 pacientes con sospecha de TEP de diferente probabilidad clínica, informados por 6 observadores independientes con distinta experiencia. Se realizó lectura en forma ciega informando como alta, baja o intermedia probabilidad de TEP, basado en la experiencia individual y en criterios PIOPED modificados. Se aplicó kappa ponderado.

Resultados: En los informes existió 27.2% de alta probabilidad de TEP, 5.5% fueron intermedia o indeterminada y 67.3% de baja probabilidad, casi normal o normal. La concordancia entre los observadores varió entre 72.6 y 86% con variación de índice kappa entre 0.582 y 0.743. La correlación con el informe emitido varió entre 74.3 y 81.8% y (k: 0.582 y 0.675). Hubo mayor concordancia entre los observadores con mayor experiencia.

Conclusión: En nuestro centro existe una excelente concordancia interobservador con buenos índices kappa en la interpretación ciega de los VQ solicitados por TEP. Este ejercicio además, sirvió como entrenamiento práctico para los residentes del centro.

 

 

 

Abstract


Introduction: The diagnosis of pulmonary embolism (PE) is relevant in therapeutic approach and patient prognosis. Ventilation perfusion scan (VQ) is a well established method in the evaluation of PE. The interobserver agreement could be variable and it is necessary to diminish the discordances within a group.

Objective: To determine interobserver agreement in our center and to correlate the blind report with the original one (with clinical and radiological information available).

Method: 401 studies from 382 patients with a possible PE were analyzed retrospectively; a blind lecture was performed by 6 independent observers with different experience level. Interpretation results were high, low or intermediate probability for PE, based on the individual experience and revised PIOPED criteria. Weighted kappa index was applied.

Results: The original reports included 27.2% high probability, 5.5% intermediate and 67.3% low probability, almost normal or normal. The interobserver agreement ranged between 72.6 and 86% (k: 0.582-0.743) and the correlation with the report ranged between 74.3 and 81.8% (k: 0.582- 0.675). There was greater agreement between observers with longer experience.

Conclusion: In our center there is an excellent interobserver concordance with good kappa index in VQ scans required to ruled out PE. This academic task was a practical training for the residents in order to accomplish self confidence in the interpretation.

 

 

 

Introducción


El tromboembolismo pulmonar (TEP) es una complicación frecuente en el subgrupo de pacientes ancianos, postrados, con tromboflebitis, cáncer, sometidos a grandes procedimientos quirúrgicos (en especial, pélvicos incluyendo cirugía de reemplazo en cadera), politraumatizados, aborto séptico, presencia de vía venosa central e, incluso, en usuarias de anticonceptivos y reemplazo hormonal de tipo estrogénico. El TEP puede ser fatal especialmente en casos no tratados y su terapia, además, conlleva riesgos que son inherentes a la anticoagulación utilizada. La mortalidad por TEP ha disminuido debido a una menor incidencia de la enfermedad en la población general, probablemente por mayor profilaxis, como también por mejoría y precocidad en su diagnóstico y manejo[1,2]. El estándar de oro reconocido en el TEP es la angiografía pulmonar, aunque su uso se restringe a casos seleccionados dada su morbimortalidad no despreciable en pacientes con deterioro de función cardiopulmonar o renal. La tomografía computada (TC) multicorte introducida en la última década, es un método seguro y confiable para el diagnóstico de TEP, pues logra visualización directa del trombo y, además, puede aportar datos adicionales o desconocidos de alteraciones del parénquima pulmonar y pleura, que pudieran explicar la sintomatología de aquellos pacientes que no presentan TEP. Esta técnica requiere uso de medio de contraste y entrega dosis relativamente altas de radiación al paciente, es dependiente de la tecnología disponible y del observador[3-6]. Por otro lado, hay datos que apuntan a que la angioresonancia podría llegar a tener un papel preponderante en la detección de TEP[7].

La cintigrafía de ventilación y perfusión pulmonar (VQ) permite observar en forma indirecta las alteraciones de perfusión producidas por el trombo, con distribución vascular de tipo característico (defectos múltiples segmentarios o subsegmentarios), lo que se logra mediante un microtromboembolismo con macroagregados de albúmina radiomarcados; la fase de ventilación puede ser efectuada con diversos agentes (gases o micronebulizados, también radioactivos)[8-10].

La cintigrafía de perfusión asociada o no a la de ventilación habitualmente se interpreta como baja, intermedia o alta probabilidad de TEP, de acuerdo a la distribución y concordancia de los defectos en ambas fases. Se han usado criterios tradicionales como los PIOPED, que se han modificado y últimamente otros, los PISAPED que incluso no requieren la fase ventilatoria[11-14]. La probabilidad baja se asocia a presencia de TEP en menos de 15-20% de los casos y la alta en sobre el 65%. Un informe normal o casi normal indica menos de 5% de probabilidad de TEP y excelente evolución post seguimiento clínico[15-17]. Por lo tanto, lo ideal sería disminuir al máximo los informes indeterminados o de probabilidad intermedia. Este tema ha sido discutido en forma extensa por otros autores, como Merlano en esta misma revista[18]. Por otra parte, la probabilidad clínica de TEP (que se estima según diversos parámetros semiológicos y radiológicos) tiene un peso muy importante para decidir entre la terapia anticoagulante inmediata, la observación clínica o la realización de otro estudio (no invasivo o invasivo) y definir la conducta final. El dímero D cuantitativo, además, debe ser considerado pues tiene también un papel preponderante en el diagnóstico de TEP[19].

La necesidad de utilizar criterios uniformes para la interpretación de cualquier examen, es más acentuada frente al diagnóstico de TEP con método de imágenes basado en probabilidades. La variabilidad interobservador en la interpretación del cintigrama VQ ha sido tema de interés y se relaciona con la experiencia de estos y con el método utilizado[20-27].

Debido a que en un centro universitario es importante optimizar el punto anterior, el objetivo del trabajo fue analizar en forma retrospectiva y sin antecedentes clínicos ni radiológicos, la variabilidad en la interpretación de cintigrafía VQ de pacientes con sospecha de TEP, por observadores independientes con distinto nivel de experiencia.

 

 

 

Material y método


Se analizaron retrospectivamente los estudios VQ en pacientes con sospecha de TEP de distinta probabilidad clínica entre los años 2002 y 2005. Se eliminaron los estudios SPECT y los que requerían función por separado para evaluación de función diferencial por cáncer pulmonar y aquellos que no contaran con 8 proyecciones planares. Se incluyeron, finalmente, 401 estudios de 382 pacientes; 16 de ellos tenían 2 o 3 exámenes por evaluación o seguimiento de TEP en tratamiento, los que fueron considerados como casos individuales para el análisis. En cuanto al sexo, 65% de los casos correspondió a mujeres; el rango de edad estuvo entre 3 y 96 años, con promedio de 61±17. Todos los informes oficiales de los pacientes fueron reasignados según probabilidad de TEP en forma independiente. Estos fueron efectuados por 3 distintos especialistas de planta contando con los antecedentes clínicos y radiológicos disponibles (probabilidad clínica pretest, radiología de tórax, dímero D, TC, etc.)

Técnica:

La perfusión fue efectuada con Tc99m-macroagregados de albúmina en dosis habituales de 3-5 mCi (11-185 MBq) y la ventilación con 40 mCi (1480MBq) Tc99m-fitato micronebulizado, usando ventiladores Swirler de AMICI Inc., efectuadas con 8 proyecciones planares habituales (AP, PA, laterales y oblicuas). Todas las imágenes seleccionadas fueron adecuadamente interpretables. Se utilizó equipo de un cabezal GE Starcam 2000 y Siemens ECAM de dos cabezales, con matriz [256] y [128], respectivamente, con al menos 100.000 cuentas por vista en inhalación y 400.000 en perfusión, manteniendo fijo el tiempo de adquisición. Las fases de ventilación y perfusión de un mismo paciente fueron realizadas en la misma cámara y en forma consecutiva (perfusión inmediatamente después de la ventilación).

Análisis e Interpretación:

Se realizó en forma ciega por 6 médicos observadores independientes (2 especialistas en Medicina Nuclear y 4 residentes de Medicina Nuclear) sin conocimientos de los antecedentes clínicos ni radiológicos. Uno de los especialistas (E1) tenía 20 años de experiencia, de planta, y otro especialista (E2), también formado en nuestro Hospital Clínico, con 4 años de experiencia posterior en otro centro (aunque sin práctica en el campo en los últimos 2, por continuar especialización en radiología); los residentes (R1 a R4) cursaban de 1° a 3° año el programa de medicina nuclear.

Cada observador informó como alta, baja o intermedia probabilidad de TEP, basado en la experiencia de cada uno y principalmente en criterios PIOPED modificado (no estrictos). Para el análisis, los casos de probabilidad muy baja, baja y los normales se agruparon como grupo único de baja probabilidad.

Análisis estadístico:

Se calculó la correlación interobservador y con el informe emitido con los datos clínicos. Se aplicó índice kappa ponderado (k) para la concordancia considerando lo habitualmente aceptado según Tabla 1 y test de Fisher para muestras pequeñas.

Tabla 1: Valoración del índice kappa

Valor kappa

Fuerza de la concordancia

< 0.20
Pobre
0.21-0.40
Débil
0.41-0.60
Moderada
0.61-0.80
Buena

0.81-1.00

Muy Buena
(Mod. de Altman DG. Practical statistics for medical research.
New York: Chapman and Hall; 1991).

 

 

 

Resultados


Informes originales:

El análisis de los informes originales demostró 27.2% de alta probabilidad de TEP y 54.4% de baja probabilidad. Sólo 5.5% de los estudios fueron interpretados como de probabilidad intermedia o indeterminada, 5.2% como muy baja y 7.7% como normal. Los casos de probabilidad muy baja, baja y normal correspondieron, en conjunto, al 67.3% del total.

Concordancia interobservadores:

La concordancia entre los observadores varió entre 72.56 y 86%, con rango de índice kappa (correlación) entre 0.582 y 0.743. La concordancia con el informe emitido varió entre 74.3 y 81.8% con k:0.582 a 0.675, respectivamente. Ver tablas 2 y 3

Tabla 2: Porcentajes de concordancia interobservadores
y con el informe inicial

 

E1

E2
R1
R2
R3
R4
Informe
E1
100
76,31
86,03
83,04
81,05
82,79
81,80
E2
*
100
76,56
75,31
74,06
72,57
74,31
R1
*
*
100
81,30
80,05
81,05
81,05
R2
*
*
*
100
80,80
77,06
78,55
R3
*
*
*
*
100
77,06
77,31
R4
*
*
*
*
*
100
76,56

Tabla 3: Índices kappa de correlación interobservadores
y con el informe inicial

 

E1

E2
R1
R2
R3
R4
Informe
E1
1
0,668
0,691
0,743
0,621
0,731
0,675
E2
*
1
0,700
0,702
0,601
0,627
0,672
R1
*
*
1
0,693
0,585
0,682
0,647
R2
*
*
*
1
0,674
0,655
0,674
R3
*
*
*
*
1
0,587
0,582
R4
*
*
*
*
*
1
0,626

Existió concordancia absoluta entre los seis observadores en 56.4% de los casos (226 estudios), 38 de los cuales eran de alta y los 188 restantes de baja probabilidad, sin existir concordancia total en casos con probabilidad intermedia o indeterminada. De los informes originales de probabilidad normal o casi normal, el 99% de las interpretaciones ciegas aisladas fueron baja probabilidad.

Cuando todos los observadores concordaron en el diagnóstico, la correlación con el informe fue de 100% para los estudios con alta probabilidad y de 93% para los de baja probabilidad. En los estudios indeterminados según el informe, el porcentaje de observadores que informó alta probabilidad fue 14.4, baja 68.9 e intermedia 16.7.

Hubo mayor concordancia entre residentes con mayor experiencia (R1 y R2) y la especialista de planta (E1). Además se observó que las mejores concordancias con el informe emitido también correspondieron al especialista de planta y al residente de mayor experiencia (R1). Al analizar los casos que fueron interpretados como de probabilidad intermedia para TEP en los informes, se desglosa que sólo 5 de los 22 casos (23%) fueron interpretados en forma discordante por los seis observadores; 1 caso (4%) fue interpretado como de alta o intermedia probabilidad y los restantes 16 (73%) fueron interpretados como de baja o intermedia probabilidad, existiendo concordancia absoluta en 7 de ellos para baja probabilidad.

Considerando el desempeño individual de los observadores en promedio respecto a sus pares, todos presentaron buenos indicadores kappa, que mide ajuste de la correlación, incluso los con menor experiencia, que sin embargo fueron algo más bajos. Ver Gráficos 1 y 2 en se analizan los promedios de los observadores por separado.

  Gráfico 1:
Concordancia de cada observador respecto al resto promedio y ds.

 

 Gráfico 2:
Kappa promedio y ds de cada observador
respecto al resto

 

Concordancia intraobservador:

El especialista de planta participó originalmente en 160 de los 401 estudios (39%), emitiendo el informe original. Se realizó entonces una correlación entre esos 160 informes y la interpretación independiente actual, observándose que en 81.3% hubo concordancia (kappa: 0.68). La concordancia de este especialista con el informe del resto de los estudios en que no participó (241) fue de 82.2%, por lo que no hubo diferencia estadísticamente significativa al comparar ambos subgrupos (p=0.895).

 

 

 

Discusión


En muchas regiones la solicitud de angiografía y cintigrama VQ ha disminuido en forma progresiva desde la introducción del TC multicorte[1]. Actualmente, el cintigrama VQ mantiene un papel en el diagnóstico de TEP, especialmente, en a) casos que presentan discordancia clínica con los hallazgos radiológicos, b) pacientes con compromiso de la función renal (evitar uso de medio de contraste yodado), c) pacientes pediátricos, en los que se prefiere evitar altas dosis de radiación d) pacientes con posibilidad de embarazo y d) aquellos con antecedentes de alergia al yodo. Debe considerarse que para obtener óptimo rendimiento con TC y evaluar adecuadamente trombos de pequeño vaso se requiere tecnología multicorte, con mayor número de canales lo que acorta el tiempo del estudio aunque produce mayor irradiación[5, 6, 28, 29].

En un metaanálisis reciente que compara ambas técnicas (TC multicorte y VQ) se concluye que la TC helicoidal tiene mayor poder discriminatorio para estudio normal o casi normal, pero que para alta probabilidad de TEP ambas técnicas tienen poder similar[30]. Por esto es importante tener en cuenta la probabilidad clínica pretest para la selección de una u otra metodología diagnóstica. Sería preferible el TC multicorte en individuos con enfermedad pulmonar conocida y en presencia de alteraciones en radiografía de tórax[5, 6]. Es interesante conocer también que en pacientes con enfermedad bronquial obstructiva crónica se pueden observar mayor número de VQ no diagnósticos, sin embargo, esta técnica sigue siendo valiosa en la pesquisa de TEP versus reagudización del cuadro basal en estos pacientes[31].

Las ventajas del VQ incluyen la gran experiencia acumulada en el diagnóstico de TEP y la capacidad de pesquisar embolías de terrenos perfundidos por vasos pequeños; su mayor rendimiento es al ser interpretado como alta probabilidad o normal. Si la probabilidad es baja o intermedia puede existir TEP entre 15 y 60% de los casos, por lo cual se debe siempre tener en cuenta la probabilidad clínica pretest, como ya fue mencionado, para las decisiones terapéuticas. En nuestro centro, utilizando los criterios PIOPED modificados y considerando todos los antecedentes disponibles, sólo el 5,5% de los estudios fueron interpretados como de probabilidad intermedia o indeterminada en la lectura inicial.

En cuanto a la interpretación del cintigrama VQ, existe variabilidad según el grado de experiencia y los criterios usados. En la Tabla 4 [21-26] se muestran estudios realizados comparando la correlación interobservadores con valores kappa que fluctúan entre 0.54 y 0.67. Kraemmer y cols. compararon los informes de dos observadores especialistas que interpretaron 137 exámenes observando kappa de correlación de 0.67. Posteriormente, Christiansen y cols. en 170 casos obtuvieron índice kappa de 0.57 entre 3 especialistas. Mayo y cols. en 139 casos describieron kappa de 0,61 para VQ y 0.85 para TC, aunque en este caso se consideraron 5 categorías, incluyendo muy baja y normal. El estudio del grupo español de Infante, por otro lado, mostró una correlación de 0.58 al analizar 180 exámenes; en ese trabajo los informes fueron realizados por 5 especialistas y 3 residentes.

Tabla 4: Diferentes trabajos publicados

Referencia
N° casos
kappa
Especia-
listas
Resi-
dentes
Kraemmer y cols.
(Ref. 24)
137
2
-
0.56 - 0.67
Christiansen y cols.
(Ref. 22)
170
3
-
0.49
Christiansen y cols.
(Ref. 21)
192
3
-
0.57
Mayo y cols.
(Ref. 23)
139
2
-
0.61
Infante y cols.
(Ref. 25)
180
5
3
0.58
Rodríguez y cols. (abst)
(Ref. 26)
300
2
4
0.542 - 0.737
Massardo y cols.
Hospital Clínico U de Chile
401
2
4
0.582 - 0.743

El ejercicio académico presentado, en nuestro caso, logró mejorar la correlación entre los observadores y respecto al informe, puesto que al analizar los primeros 300 casos[26] los resultados de concordancia fueron ligeramente inferiores a los presentados actualmente con más de  400 casos. Llama la atención que el grupo de Christiansen (que publicó estudios con distinto número de casos) el kappa mejoró al aumentar la población así como al mejorar el entrenamiento de los observadores, similar a lo observado en nuestra experiencia. Además, ese investigador encontró menor correlación en un subgrupo de probabilidad indeterminada[20]. El trabajo de Hagen y cols.[32] con análisis gestáltico muestra concordancia global similar a la nuestra tanto interobservador (0.73-0.89) como intraobservador (0.76-0.95) aunque en nuestro caso la concordancia intraobservador no fue efectuada en las mismas condiciones (sólo una de las lecturas fue en forma ciega). Una comparación de las concordancias inter e intraobservador entre los distintos métodos PIOPED, de Hull y gestáltica (basada en experiencia) no encuentra diferencias significativas entre ellos[26].

En el trabajo presentado, se interpreta un número de casos mayor a lo publicado previamente y observadores con distinta experiencia presentan una fuerza de correlación con el informe clínico buena o muy buena.

Finalmente, podemos concluir que en nuestro centro existe una excelente concordancia interobservador con buenos índices de correlación en la interpretación ciega de los VQ solicitados por TEP. Este ejercicio, además, sirvió como entrenamiento práctico, especialmente, para los residentes más jóvenes del centro, quienes lograron mayor confianza en su interpretación. Consideramos que debido a la disminución progresiva en el requerimiento de cintigrama VQ, (aunque en menor proporción que en años anteriores, por cierta estabilización observada en la actualidad), el mantener una interpretación reproducible en el tiempo es fundamental, para optimizar el rendimiento de la técnica.   

 

 

 

Referencias


[1]

Stein PD, Kayali F, Olson RE. Trends in the use of diagnostic imaging in patients hospitalized with acute pulmonary embolism. Am J Cardiol. 2004 May 15;93(10):1316-7
volver

[2]

Stein PD, Kayali F, Olson RE. Estimated case fatality rate of pulmonary embolism, 1979 to 1998. Am J Cardiol. 2004 May 1;93(9):1197-9
volver

[3]

Schoepf UJ , Goldhaber SZ, Costello P, Spiral Computed Tomography for Acute Pulmonary Embolism Circulation. 2004;109:2160-2167
volver

[4]

Goldhaber S Z. Multislice Computed Tomography for Pulmonary Embolism A Technological Marvel N Engl J Med 2005; Volume 352:1812-1814
volver

[5]

Schuemichen C. Controversies-Against Pulmonary embolism: is multislice CT the method of choice? Eur J Nucl Med 2005; 32(1):107-12
volver

[6]

Hartmann I, Prokop M. Controversies-For Pulmonary embolism: is multislice CT the method of choice? Eur J Nucl Med 2005; 32(1):103-7
volver

[7]

Ohno Y, Higashino T, Takenaka D, Sugimoto K, Yoshikawa T, Kawai H, Fujii M, Hatabu H and Sugimura K. MR Angiography with Sensitivity Encoding (SENSE) for Suspected Pulmonary Embolism: Comparison with MDCT and Ventilation-Perfusion Scintigraphy AJR 2004; 183:91-98
volver

[8]

Tom Fisher A, Wagner J, de Amaral Baruzzi AC. Tromboembolia pulmorar, En: Medicina Nuclear. Aplicaciones Clinicas; editores:P González e I Carrio , Ed Masson, Barcelona, España 2003 Cap 10.1 pp. 577- 585
volver

[9]

NA Beharry, RA Coulden, AM Peters. Pulmonary embolism; section 4th chapter 63; In: "Nuclear medicine in clinical diagnosis and treatment"; editors: P.J. Ell; S.S Gambhir. 3rd edition. Ed. Churchill Livingstone Edinburgh, 2004. pp. 883-898.
volver

[10]

Trujillo NP, Pratt JP, Talusani S, Quaife RA, Kumpe D, Lear JL. DTPA aerosol in ventilation/perfusion scintigraphy for diagnosing pulmonary embolism. J Nucl Med. 1997 Nov;38(11):1781-3
volver

[11]

Gottschalk A, Sostman HD, Coleman RE, Juni JE, Thrall J, McKusick KA, Froelich JW, Alavi A. Ventilation-perfusion scintigraphy in the PIOPED study. Part II. Evaluation of the scintigraphic criteria and interpretations.
J Nucl Med. 1993 Jul;34(7):1119-26
volver

[12]

The PIOPED Investigators. Value of the ventilation/perfusion scan in acute pulmonary embolism. Results of the prospective investigation of pulmonary embolism diagnosis (PIOPED). JAMA. 1990 May 23-30;263(20):2753-9.
volver

[13]

Sostman HD, Coleman RE, DeLong DM, Newman GE, Paine S. Evaluation of revised criteria for ventilation-perfusion scintigraphy in patients with suspected pulmonary embolism. Radiology. 1994 Oct;193(1):103-7
volver

[14]

Miniati M, Pistolesi M, Marini C, Di Ricco G, Formichi B, Prediletto R, Allescia G, Tonelli L, Sostman HD, Giuntini C. Value of perfusion lung scan in the diagnosis of pulmonary embolism: results of the Prospective Investigative Study of Acute Pulmonary Embolism Diagnosis (PISA-PED).Am J Respir Crit Care Med. 1996 Nov;154(5):1387-93.
volver

[15]

Hartmann IJ, Hagen PJ, Melissant CF, Postmus PE, Prins MH.
Kipper MS, Moser KM, Kortman KE, Ashburn WL. Longterm follow-up of patients with suspected pulmonary embolism and a normal lung scan. Perfusion scans in embolic suspects. Chest. 1982 Oct;82(4):411-5.
volver

[16]

Hull RD, Raskob GE, Coates G, Panju AA.Clinical validity of a normal perfusion lung scan in patients with suspected pulmonary embolism. Chest. 1990 Jan;97(1):23-6.
volver

[17]

Van Beek EJ, Kuyer PM, Schenk BE, Brandjes DP, ten Cate JW, Buller HR.A normal perfusion lung scan in patients with clinically suspected pulmonary embolism. Frequency and clinical validity. Chest. 1995 Jul;108(1):170-3
volver

[18]

Merlano S, Rodriguez E, Murgueitio R. Tiempo de replantear los criterios diagnósticos del estudio de perfusión pulmonar?. Alasbimn Journal 4 (14): January 2002. http://www.alasbimnjournal.cl/revistas/14/merlanoesp.html
volver

[19]

Hammond CJ, Hassan TB. Screening for pulmonary embolism with a D-dimer assay: do we still need to assess clinical probability as well? J R Soc Med. 2005 Feb;98(2):54-8.
volver

[20]

Christiansen F, Andersson T, Rydman H, Qvarner N, Mare K. Rater agreement in lung scintigraphy. Acta Radiol. 1996 Sep;37(5):754-8
volver

[21]

Christiansen F, Andersson T, Rydman H, Mare K Rater agreement at lung scintigraphy after consensus training. Acta Radiol. 1997 Jan;38(1):92-4
volver

[22]

Christiansen F, Nilsson T, Mare K, Carlsson A. Observer agreement and accuracy for lung scintigraphy: a comparison with pulmonary angiography. Nucl Med Commun. 1997 Feb;18(2):112-7
volver

[23]

Mayo JR, Remy-Jardin M, Muller NL, Remy J, Worsley DF, Hossein-Foucher C, Kwong JS, Brown MJ. Pulmonary embolism: prospective comparison of spiral CT with ventilation-perfusion scintigraphy. Radiology. 1997 Nov;205(2):447-52
volver

[24]

Kraemmer Nielsen H, Husted SE, Krusell LR, Charles P, Fasting H, Hansen HH. Observer variation in the interpretation of ventilation-perfusion lung scintigraphy. Eur J Nucl Med. 1994 Feb;21(2):103-7.
volver

[25]

Infante JR, Torres-Avisbal M, Gonzalez FM, Vallejo JA, Pacheco C, Valverde A, Arias C, Latre JM. Influencia de diferentes observadores sobre la interpretación de la gammagrafía de perfusión pulmonar. Rev Esp Med Nucl. 2002 Apr;21(2):93-8
volver

[26]

Rodríguez JC, Gutiérrez D, Saavedra J, Jaimovich R, Rivera M, Aqueveque C, Carmona AR, Massardo T. Concordancia interobservadores en interpretación ciega de cintigrafía de ventilación perfusión (VQ) en pacientes con sospecha clínica de TEP. Alasbimn Journal. 2005 Jan. 7(27) http://www2.alasbimnjournal.cl/alasbimn/
volver

[27]

Hagen PJ, Hartmann IJ, Hoekstra OS, Stokkel MP, Postmus PE, Prins MH; ANTELOPE Study Group. Comparison of observer variability and accuracy of different criteria for lung scan interpretation. J Nucl Med. 2003 May;44(5):739-44.
volver

[28]

Babyn PS, Gahunia HK, Massicotte P. Pulmonary thromboembolism in children. Pediatr Radiol. 2005 Jan 6;Epub ahead of print
volver

[29]

Massardo T, Jaimovich R, Rodríguez J, Azolas C, Saavedra J, Lillo R, Gutiérrez M. Tromboembolismo pulmonar en lactante menor, portadora de enfermedad de Hirschsprung. Rev Chil Radiol 2005; (en prensa)
volver

[30]

Hayashino Y, Goto M, Noguchi Y, Fukui T Ventilation-perfusion scanning and helical CT in suspected pulmonary embolism: meta-analysis of diagnostic performance. Radiology. 2005 Mar;234(3):740-8
volver

[31]

Hartmann IJ, Hagen PJ, Melissant CF, Postmus PE, Prins MH. Diagnosing acute pulmonary embolism: effect of chronic obstructive pulmonary disease on the performance of D-dimer testing, ventilation/perfusion scintigraphy, spiral computed tomographic angiography, and conventional angiography. ANTELOPE Study Group. Advances in New Technologies Evaluating the Localization of Pulmonary Embolism. Am J Respir Crit Care Med. 2000 Dec;162(6):2232-7
volver

[32]

Hagen PJ, Hartmann IJ, Hoekstra OS, Stokkel MP, Teule GJ, Prins MH How to use a gestalt interpretation for ventilation-perfusion lung scintigraphy. J Nucl Med. 2002 Oct;43(10):1317-23.
volver

 

 

Sitio desarrollado por SISIB - Universidad de Chile