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DISCUSION En una anterior publicación realizada por los mismos autores *http://www.alasbimnjounal.cl/revistas/3/pradoia.htm nos extendimos en la compleja pero bien definida red de circuitos córtico subcorticales que participan en la conducta humana de donde se desprende que los lóbulos frontales pueden ser vistos por su rica interconectividad como integradores de la información entre el mundo externo y el estado interno del sujeto. El hecho antes referido nos hace recordar los substanciales refinamientos sufridos por la corteza dorso lateral prefrontal en la adolescencia (34) de todos los sujetos. En el caso de patologías que comienzan a manifestarse en esa etapa de la vida como ser la Esquizofrenia y también el trastorno límite de la personalidad, probablemente inciden en las manifestaciones clínicas de sus respectivos cuadros. Durante la adolescencia normalmente disminuye la conectividad de las células piramidales de la capa III de la corteza cerebral. La actividad de esta capa es modulada por inputs de circuitos locales inhibitorios GABA y fibras aferentes de dopamina (34). En el caso de la Esquizofrenia, por ejemplo, esta zona tiene una disminución del tamaño de las células piramidales en comparación con los sujetos normales. Por otra parte, si observamos los parámetros usados en Escalas de puntaje neuroconductual clásicas como las de Levin (35) para lesiones cerebrales, de alta sensibilidad y especificidad, estos pueden correlacionarse con la semiología descrita por el DSM-IV para el trastorno límite de Personalidad como sigue a continuación (9 de 12 ítems alterados, destacados en negrita). Estos hechos nos permiten heurísticamente afirmar que existiría un correlato anátomo funcional, también en los pacientes límites.
Finalmente, es importante señalar que esta investigación abre un área de interés para el estudio del comportamiento humano, a la luz de estos hallazgos, si bien aún preliminares en la conformación de la conducta. No obstante, los resultados obtenidos son concordantes con instrumentos diagnósticas y semiológicas y así como lo planteado por Kandel (36) y Kaplan (37), entre otros, se espera que la presente técnica siga dando frutos en el estudio de la conducta humana. Por otra parte, podrá ser también un aporte a la intención (38) de entender las neurosis (y tal vez) los trastornos de personalidad como alteraciones de la estructura y la función de circuitos específicos del SNC: mientras que los cuadros psicóticos corresponderían con alteraciones exclusivamente estructurales (como la esquizofrenia). En la génesis de estos cuadros están presentes, aparte de los factores genéticos, los factores ambientales como ser la relación con los padres (39, 40), los estresores sociales, laborales, familiares, (41) etc. También es importante señalar que una mejoría en los factores anteriores tendrá otros resultantes en la estructura y en la función cerebral. Es así como un trabajo psicoterapéutico y/o farmacológico exitosos podrían revertir temporal o definitivamente los cambios señalados en los cuadros neuróticos así como también eventualmente en los trastornos de la personalidad, está última aproximación invita al estudio imagenológico pre y post tratamiento, tarea próxima a iniciar. Resumen | Introducción | Método | Resultados | Discusión | Bibliografía y Agradecimientos | Versión Completa | Portada Artículo |