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Indice/Contents Nº 6


COMPARACIÓN DEL CITRATO DE GÁLIO-67, DE LOS LEUCOCITOS MARCADOS CON EXAMETAZINA-TECNECIO-99M Y DE LA INMUNOGLOBULINA G MARCADA CON DTPA-INDIO-111 EN EL DIAGNÓSTICO DE INFECCIONES ÓSEAS Y ARTICULARES.

INTRODUCCIÓN

En pacientes con sospecha de infección ósea o articular aguda, el diagnóstico es casi siempre posible con base en los datos clínicos y en el estudio radiológico (1). Sin embargo, la confirmación de infección en pacientes con enfermedad ósea o articular previa o sometidos a intervenciones quirúrgicas, así como, la detección de infección oculta como causa de aflojamiento de prótesis articulares presenta más difícultad (2-6). En estos casos, la valoración con métodos radioisotópicos es frecuentemente útil y proporciona informaciones sobre la localización y la extensión de la inflamación.

La gammagrafia ósea con 99mTc-MDP es método sensible para el diagnóstico de procesos óseos activos pero de baja especificidad (7). Por eso, es necesario complementarla utilizando radiofármacos más específicos para el diagnóstico de infección.

Los radiotrazadores clásicos utilizados para la detección de inflamación/infección focal han sido el citrato de Gálio-67 (67Ga) (8-10).y los leucocitos marcados con In-111 o Tc-99m (3,11,12).

El 67Ga ha sido el primero radiofármaco utilizado para la detección de inflamación. Es administrado por vía venosa presentando como ventaja a no necesidad de manipulación. Sin embargo, esto trazador presenta desventajas importantes como agente de imagen, por sus características físicas desfavorables relativas a la dosimetría y a la energía de radiación, la baja calidad de la imagen, la pobre relación lesión/tejido circundante y la baja especificidad cuando es utilizado como único medio de diagnóstico en sospecha de infección (13).

Por su capacidad de migrar a los focos infecciosos, los leucocitos radiomarcados son útiles para la visualización de lesiones inflamatorias en distintas patologías, constituyendo actualmente importante medio diagnóstico. Desafortunadamente, el marcaje de los leucocitos es proceso laborioso y consume tiempo (2 a 3 horas), necesita de instalaciones y personal cualificados y requiere manipulación de la sangre, dificultando su amplia utilización como medio diagnóstico. Recientemente, la inmunoglobulina G policlonal no específica ha sido introducida como trazador para la localización de la inflamación e infección (10,14), marcada con 111In (15-17) o 99mTc (12,18,19). Varios autores han observado la capacidad de la IgG para localizar lesiones inflamatorias (1,10,20). La IgG presenta como ventajas potenciales la no necesidad de manipulación de la sangre, no causar daño a los leucocitos, sencillez de preparación y disponibilidad. Sin embargo, su utilidad clínica en el diagnóstico de infección ósea y articular necesita ser más estudiada.

El objetivo del estudio ha sido comparar la capacidad diagnostica del 67Ga, de los 99mTc-leucocitos y de la 111In-IgG en pacientes con sospecha clínica de infección ósea o articular.


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