RESUMEN
Evaluamos prospectivamente 102
niños;, entre 10 días y 15 años de edad, con infección del tracto urinario (ITU) aguda
febril con Cintigrafía Renal Estática (CRE) con Tc99m DMSA realizada en un promedio de
9.8 días de iniciado el cuadro clínico y 6.2 días de iniciada la terapia. Se realizó
estudio de reflujo vésico-ureteral (RVU) en 77 niños, demostrándose RVU en 33. El CRE
mostró anomalías consistentes con Pielonefritis Aguda (PNA) en el 74.5% de los niños,
sin diferencias significativas en relación al sexo, edad ó episodio de ITU. Sólo el
28.1% de los niños con CRE compatible con PNA presentó ultrasonido positivo. RVU estuvo
presente en el 46% de los niños con PNA. 87.9% de los niños con RVU y 77.3% de los
niños sin RVU tenía PNA. La certeza diagnóstica para PNA de fiebre > 38.5ºC,
leucocitosis mayor o igual a 10.000 cel/mm3 y VHS mayor o igual a 30 mm/hr no superó el
80%. Nuestros resultados corroboran el hecho que el Cintigrama Renal Estático con Tc99m
DMSA constituye hoy en día el procedimiento de elección en el diagnóstico de PNA en
niños con ITU febril.
PALABRAS CLAVES. Pielonefritis, Infección
del Tracto Urinario, Cintigrafía Renal Tc99m DMSA.
SUMMARY
One hundred and two children, ages
ranging between 10 days and 15 years presenting with febrile urinary tract infection (ITU)
were studied by means of Static Renal Scintigraphy (CRE) with Tc99m DMSA. CRE was
performed 9.8 days (mean) after onset of clinical event and 6.2 days (mean) after onset of
therapy. Evaluation of vesico-uretheral reflux (RVU) was performed in 77 children; in 33
RVU was positive. Static Renal Scintigraphy demonstrated abnormalities consistent with
Acute Phyelonephritis (PNA) in 74.5 % of children. There was absence of significant
correlation for sex, age or episodes of ITU. Only 28.1% of children with CRE compatible
with acute Phyelonephritis had positive ultrasound study, while RVU was present in 46% of
children with acute Phyelonephritis. 87.9% of children with RVU and 77.3% of children
without RVU had acute Phyelonephritis. The diagnostic certainty for acute Phyelonephritis
of fever > 38.5 degrees Celsius, leukocytosis > 10,000 cells/mm3 and erythrocytes
sedimentation rate > 30 mm/h was smaller than 80%.
Our results demonstrate that Static Renal
Scintigraphy with Tc99m DMSA is today the procedure of choice for the diagnosis of acute
Phyelonephritis in children with febrile acute urinary tract infections.
KEY WORDS. Phyelonephritis, urinary tract
infections., Renal Scintigraphy with Tc99m DMSA.
INTRODUCCION.
La infección del tracto urinario (ITU)
en niños es una de las enfermedades bacterianas más frecuentes en pediatría, secundaria
sólo a las infecciones del aparato respiratorio y es causa de hospitalización y
morbilidad. Su prevalencia varia significativamente dependiendo del sexo y la edad (1-2).
Los objetivos principales en la evaluación diagnóstica de los niños con ITU son: 1) la
detección de anomalías del tracto urinario susceptibles de ser corregidas
quirúrgicamente, 2) reflujo vesicoureteral (RVU) entre ellas y 3) la localización precoz
de la infección (pielonefritis aguda (PNA)). Con ello se logra evitar la aparición de
daño renal permanente (cicatriz renal (CR)), lo que puede traer consecuencias no deseadas
como hipertensión arterial e insuficiencia renal crónica (IRC) entre otras (1-2). En
nuestro país, el 18% de los niños en programa de diálisis o transplante renal tiene
como causal de IRC, la pielonefritis crónica y/o nefropatía de reflujo fue la causal de
IRC(1).
El diagnóstico de PNA debe ser precoz y
seguro con el propósito de asegurar un tratamiento rápido y oportuno ya que la
vulnerabilidad renal a la agresión aumenta en forma directamente proporcional con la
tardanza del tratamiento(1-2). En la población pedíatrica , especialmente recién
nacidos y lactantes los síntomas clínicos y los exámenes de laboratorio no permiten
precisar con seguridad la existencia de una PNA(2-3). Hoy día el procedimiento de
elección en el diagnóstico de PNA es el Cintigrama Renal Estático (CRE) con
Tc99DMSA(2-9).
Utilizando el CRE se ha demostrado la
presencia de PNA en ausencia de RVU, el cual existe en hasta un 50% de los niños con
PNA(3-4,9). Las alteraciones parenquimatosas agudas asociadas a PNA usualmente son
transitorias y reversibles y no llevan a cicatrices renales en la mayoría de los casos (
4,9 ).
En esencia, los datos bibliográficos a la
fecha avalan el concepto de que ambos, el RVU y/o la ITU son las condiciones más
importantes para el desarrollo de daño renal permanente ( 2-9 ).
Los objetivos de este trabajo fueron
evaluar la presencia de lesiones agudas del parénquima renal (PNA); diagnosticada
mediante CRE, en niños con ITU aguda febril y analizar la correlación entre la presencia
de PNA, parámetros epidemiológicos, hallazgos clínicos, de laboratorio y presencia y
grado de RVU.
MATERIAL Y METODOS
Evaluamos con CRE 102 niños; 60
mujeres y 42 varones, con ITU febril (tº > 38.5ºC), dentro de los 30 días de
iniciado el cuadro clínico, con una edad promedio de 2.6 años (10 días-15 años), Se
excluyeron los niños con anomalías del tracto urinario, excepto los portadores de RVU.
La ITU fue confirmada mediante urocultivo positivo para germen único, de acuerdo a normas
establecidas (1).
Para el análisis, agrupamos a los niños
por edad de acuerdo al riesgo presunto de daño renal: alto riesgo ( < de 1 año): 43
niños (42%), riesgo moderado (1-5 años): 36 niños (35%) y bajo riesgo (> 5 años):
23 niños (23%).
En 77 de los 102 niños fue posible
realizar estudio diagnóstico de RVU (cistografía radiológica ó isotópica).
Como síntoma clínico, sólo analizamos la
presencia de fiebre (tº > 38.5 ºC), ya que otros síntomas y signos son difícil de
objetivar, inespecíficos y variables en la población pedíatrica.
Los parámetros de laboratorio considerados
fueron: leucocitosis mayor o igual a 10.000 células/mm3 y velocidad de
sedimentación (VHS) mayor o igual a 30 mm/hr.
El ultrasonido renal y vesical fue
realizado durante las primeras dos semanas de iniciado los síntomas clínicos. Se
consideró el estudio positivo para PNA cuando se observó alteraciones de la ecogenicidad
renal.
La CRE con Tc99M DMSA fue realizada con un
promedio de 9.8 días del inicio de los síntomas (rango:130 días) y con un
promedio de 6.2 días de iniciada la terapia antimicrobiana (rango: 0-27 días).
Entre 4-6 hrs. después de la
administración endovenosa de 2 MBq/kg. de Tc99m DMSA (mínimo 15 MBq), se obtuvieron
imágenes renales planares de 150.000 - 200.000 cuentas simultáneamente con la
adquisición en el computador para el cálculo de la función renal relativa. Imágenes
magnificadas con colimador pinhole fueron obtenidas en proyecciones posteriores y
proyecciones oblicuas posteriores izquierdas y derechas de 150.000 cuentas cada una. Se
considero el CRE compatible con PNA cuando se observo una ó más de las siguientes
alteraciones cintigráficas: aumento de tamaño renal, disminución difusa de la
captación parenquimatosa del radiofármaco, distribución parenquimatosa irregular difusa
, defectos focales de captación (único ó múltiples) sin pérdida del contorno renal y
función renal relativa menor de 44%.
Análisis estadístico: Se utilizó la
prueba de t de Student para comparar la frecuencia de las anormalidades cintigráficas
iniciales con los parámetros clínicos y de laboratorio. Prueba de Chi-cuadrado fue usada
para comparar la presencia de RVU y datos epidemiológicos con la presencia de PNA.
RESULTADOS
El sesenta porciento de la
población estudiada eran mujeres y 43 de 102 niños (42.1 %) eran menores de un año. En
relación al episodio de ITU; de los 102 niños evaluados, 56 (54.9 %) niños fueron
estudiados después del primer episodio clínico de ITU. De estos 56 niños; 33 eran
varones (58.9 %). De los 46 niños (45.1%) estudiados después de 2 o más episodios de
ITU (ITU recurrente), 37 eran mujeres (80.4 %).
De los 102 niños estudiados durante el
episodio agudo de la ITU febril, 77 niños (74.5 %) tenían un CRE alterado, compatible
con PNA.
Parámetros clínicos y de
laboratorio: En el 72% de los niños se aisló Escherichia Coli.
La certeza diagnostica para PNA de fiebre
mayor o igual a 38.5ºC fue de 63 %, para leucocitosis mayor o igual a 10.000 células/mm3
fue de 71 % y para VHS mayor o igual a 30 mm/hr fue de 71 % (Gráfico Nº 1).

El único parámetro clínico
significativamente diferente entre los niños con ITU febril con CRE alterado y los niños
con CRE normal fue el retraso en el inicio del tratamiento (5.3 días vs 3.5 días,
p=0.02) (Tabla Nº1).
Tabla Nº 1: Parámetros Clínicos y de
Laboratorio en niños con infección del tracto urinario febril.
Pielonefritis
Aguda |
|
Presente
(promedio) |
Ausente
(promedio) |
Grupo
Total
(promedio) |
|
Número
pacientes |
77 |
25 |
102 |
Edad |
3.1 años |
2.3 años |
2.6 años |
Inicio
Síntomas/
CRE-Tc99mDMSA |
10 días |
8.8 días |
9.8 días |
Inicio
Tratamiento/
CRE-Tc99mDMSA |
6.3días |
5.3 días |
6.2 días |
Retraso
Síntomas/
Tratamiento |
5.3 días |
3.5 días* |
4.9 días |
Leucocitosis
(células/mm3) |
17.641 |
13.195 |
16.344 |
VHS
(mm/hr) |
61.6 |
42.6 |
56.4 |
Fiebre
(ºC) |
39.7 |
39.5 |
39.6 |
|
*p=0.02 |
|
|
|
|
Edad: Si bien no hubo
diferencias significativas en la presencia de PNA considerando la edad; encontramos un
mayor compromiso renal a mayor edad; 67.4% del grupo de menores de un año; 80.6% de
niños entre 1-5 años y 82.6 % de niños sobre 5 años.
Sexo: No hubo diferencias
significativas en relación a la presencia de PNA y sexo; 49 de 60 mujeres (81.7%) y 37 de
42 varones (66.7%) tenía PNA.
Episodio de ITU: 37 de 46
niños (80.6%) con ITU recurrente y 39 de 56 (69.6%) niños con primer episodio de ITU
tenían CRE compatible con PNA (ns).
Reflujo Vesicoureteral: Se
demostró la presencia de RVU en 33 (42.8%)de los 77 niños a quienes se les realizó
cistografía radiológica o isotópica.
Si consideramos la presencia de RVU, 29 de
33 (87.9%) niños con RVU tenían PNA, y 34 de 44 (77.3%) niños sin RVU tenían PNA (ns)
(Tabla Nº2). De los 63 niños con PNA y estudio de RVU, sólo 46.03% tenían RVU.
Tabla Nº 2
Pielonefritis aguda y Reflujo vesicoureteral |
| |
RVU + |
RVU - |
TOTAL |
| PNA + |
29 |
34 |
63 |
| PNA- |
4 |
10 |
14 |
| TOTAL |
33 |
44 |
77 |
Al analizar el grado de RVU encontramos
mayor compromiso renal en RVU severo (Grado IV-V) versus RVU leve a moderado (Grado III o
menor) (p=0.05) (Gráfico Nº2).

Ultrasonografía: El
ultrasonido contemporáneo fue compatible con PNA sólo en 28.6 % de los niños con
diagnóstico cintigráfico de PNA. No hubo niños con ultrasonografía alterada y estudio
cintigráfico normal.
Anormalidades cintigráficas:
De los 77 niños con un CRE compatible con PNA , 57 tenían una alteración renal
unilateral y 20 niños tenían compromiso renal bilateral (97 unidades renales anormales).
La anomalía cintigráfica más común fue
defecto focal único de captación, encontrado en 46 riñones, especialmente localizados
en el polo superior (73.8%). 36 riñones tenían múltiples defectos focales de
captación. En 29 riñones (29.8%) existía una disminución de la función renal relativa
(< 44%).(Gráfico Nº3).

DISCUSION
Uno de los objetivos principales de
estudiar adecuadamente los niños con ITU es detectar precozmente la presencia de
Pielonefritis Aguda y la pesquisa de malformaciones del tracto urinario susceptibles de
ser corregidas ; RVU entre ellas, para así identificar los riñones susceptibles de
desarrollar eventual daño renal permanente (1-2).
El análisis comparativo de diversas
publicaciones demuestra una sensibilidad del CRE en el diagnóstico de PNA en niños con
ITU febril aguda que varía entre 40% y 92% durante la fase aguda de una ITU, variación
que depende de las características de la población analizada y del criterio de
inclusión(4 ,6-10). La especificidad reportada en el diagnóstico de PNA (9-10) varia
entre 81-99%(7,10), ya que áreas de hipocaptación pueden observarse no sólo en PNA sino
también secundarias a quistes renales, abscesos, hidronefrosis y displasia renal, entre
otros. En nuestro estudio, el CRE demostró anomalías parenquimatosas compatibles con PNA
en el 70,4% de los niños con ITU febril. No observamos defectos de captación en
relación a otras alteraciones renales. No observamos diferencias significativas en la
presencia de PNA en relación a edad, sexo ó episodio de ITU. Al igual que Benador D y
col (11), en nuestra experiencia no encontramos que los niños menores sean más
susceptibles a presentar daño renal.
Los parámetros clínicos y de laboratorio
analizados (temperatura > 38.5ºC, leucocitosis mayor ó igual a 10.000 cél/mm3
y VHS mayor ó igual a 30 mm/hr) no permitieron descartar o aseverar con seguridad la
existencia de PNA en niños con ITU febril, similar a lo reportado por otros autores
(1-2,7).
La existencia de PNA en ausencia de RVU es
un hecho común (4-9). En nuestra experiencia, similar a lo demostrado por otros autores
(4-9 ) sólo el 46% de los niños con PNA tenía RVU. En nuestro grupo, 77.2% de los
niños sin RVU y 87.9% de los niños con RVU tenía PNA, lo que avala el rol que juega la
ITU no asociada a RVU en la patogénesis del daño renal agudo.
Sin embargo; existe una asociación
significativa entre la severidad del RVU y la presencia de PNA , similar a lo reportado
por otros autores (8).
El ultrasonido renal tiene una muy baja
sensibilidad en el diagnóstico de pielonefritis, con un rango que varia entre 20-69%
(6-7), en nuestra casuística el 28.7% de los pacientes tenía ultrasonido renal
compatible con pielonefritis. Sin embargo, el ultrasonido es el método de elección para
detectar anomalías congénitas e hidronefrosis asociadas a ITU. También es útil en la
detección de abscesos renales, pionefrosis y anormalidades del espacio perinefrítico
(12).
A partir de nuestros resultados, podemos
concluir que utilizando el CRE como método patrón en el diagnóstico de PNA en niños
con ITU febril, la mayoría de los parámetros clínicos y de laboratorio, así como el
ultrasonido renal, utilizados para este propósito no son confiables. Si bien se observó
PNA con mayor frecuencia en niños con RVU, la ausencia de él no excluye la posibilidad
de desarrollar PNA, lo que avala el rol de la ITU en este proceso. Con el propósito de
confirmar el compromiso parenquimatoso renal en un niño con infección urinaria febril
debe realizarse el CRE con Tc99m DMSA, ya que este es el método de elección en el
diagnóstico de Pielonefritis Aguda.
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