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Pionero Médico Nuclear Latinoamericano
29
de junio de 1933 - 17 de febrero de 2002
El
Dr. Alfredo Cuarón, uno de los más prominentes
médicos nucleares mejicanos, sabio científico
y dedicado médico práctico, una autoridad internacional
en la planificación y organización de los usos
pacíficos de la energía atómica, falleció
el pasado 17 de febrero, en Estados Unidos, específicamente
en la Florida, en la ciudad de Miami. Murió de un infarto
miocárdico, que el mismo se diagnosticó, y que
le aconteció mientras iba al teatro para escuchar un
concierto con su "divina" (apodo que le daba a su
querida esposa) Cristina. Alfredo tenía una mente privilegiada,
con sofisticados y bien desarrollados compartimientos para
la ciencia, la medicina, las artes, la filosofía, la
sociología y la diplomacia. Él contribuyó
al desarrollo de la medicina nuclear latinoamericana introduciendo
el uso de múltiples procedimientos de diagnóstico
basados en el uso de radiofármacos y en la obtención
de imágenes. Él creó La Junta Latinoamericana
de Medicina Nuclear y modeló la forma en que los médicos
latinoamericanos se especializan en medicina nuclear.
Alfredo
nació en la ciudad de México, el 29 de junio
de1933, en una familia privilegiada de clase media, donde
eran habituales las discusiones sobre temas filosóficos,
asuntos sociales y religiones. Su educación y desarrollo
intelectual fueron influidos por su primo mayor, el famoso
médico y escritor forense mejicano Alfonso Quiroz Cuarón
quien había efectuado personalmente la autopsia de
Trotsky.
En
1957, se graduó de Médico en la Universidad
Nacional Autónoma de México, ocupando un lugar
en la lista de honor. Como él usaba decir: su tesis
de doctorado sobre "Aplicaciones diagnosticas y terapéuticas
de los radioisótopos del yodo", marcó el
rumbo de su vida profesional. En reconocimiento de sus logros
como estudiante de medicina, el Consejo de Investigaciones
Médicas del Consejo Británico le otorgó
una beca para estudiar durante dos años los "Efectos
de las hormonas tiroideas en el desarrollo del cerebro del
feto". Estos estudios los efectuó en la Unidad
de Investigaciones Radiológicas del hospital Hammersmith
en Londres, Reino Unido. Después de este periodo, él
fue premiado con una beca anual por el Banco de México.
Alfredo usó esta segunda beca para estudiar durante
un año "Errores congénitos del metabolismo
de las hormonas tiroideas" en el Departamento de Endocrinología
del hospital de la Universidad de Leiden en Holanda.
En
1962 retornó a su querido México con toda la
energía de un joven médico académico
bien entrenado. En México, el Instituto Mejicano del
Seguro Social le encomendó la tarea de organizar la
medicina nuclear en el planeado Centro Médico Nacional.
Crear y organizar en un año departamentos de medicina
nuclear para los siete hospitales del Centro Médico
Nacional no fue tarea fácil. Él aplicó
el principio de adaptar las técnicas recientemente
desarrolladas a las condiciones particulares de México,
en lugar de aplicarlas tal como fueron creadas. Él
triunfó ampliamente usando como herramienta de trabajo
el obtener acuerdos de cooperación entre las instituciones
involucradas, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares,
la Universidad Nacional Autónoma de México,
y el Centro Médico Nacional del Instituto Mejicano
del Seguro Social. De uno de estos acuerdos de cooperación
nace el primer programa latinoamericano para una residencia
de tres años en medicina nuclear. Este programa continua
siendo una importante fuente para la formación de especialistas
en medicina nuclear para México y el resto de Latinoamérica.
Mientras era director de medicina nuclear del Centro Médico
Nacional, Alfredo continuó sus investigaciones sobre
la glándula tiroidea, publicó un sin numero
de trabajos sobre el diagnóstico del absceso amebiano
usando radiofármacos, y sobre el uso de centellógrafos
provistos con múltiple detectores.
En
1976, el famoso cardiólogo mejicano Ignacio Chávez
le invitó para hacerse cargo de la dirección
del departamento de medicina nuclear del nuevo Instituto Nacional
de Cardiología. Alfredo se sintió muy orgulloso
de que el Dr. Chávez le reconociera sus méritos.
La apertura del nuevo Centro Nacional de Cardiología
coincidió con una severa crisis financiera y una importante
devaluación de la moneda mejicana. Aplicando el mismo
principio que anteriormente había aplicado en el Centro
Médico Nacional (el principio de adaptar la nueva tecnología
a las limitantes condiciones locales que son incambiables)
creó un departamento de cardiología nuclear
modelo. Una vez más Alfredo triunfó. Durante
once años proveyó servicios a un gran número
de enfermos cardiacos y publicó muchos trabajos científicos.
En cuatro ocasiones consecutivas ganó el prestigioso
premio "Jorge Varela" que ALASBIMN otorga al mejor
trabajo científico desarrollado en Latinoamérica
y presentado en el congreso bianual de ALASBIMN. En 1987 escribió
en español un libro sobre cardiología nuclear
titulado "Medicina Nuclear. Aplicaciones Clínicas",
publicado por la Compañía Editorial Continental
S.A. en la ciudad de México. Como dijera Ismael Mena,
"este libro constituyó un hito en la cardiología
nuclear latinoamericana".
En
1990, Alfredo fue nombrado director de la Sección Medicina
Nuclear de la División Ciencias de la Vida del Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA); y nueve
meses mas tarde fue nombrado Director de la División
Ciencias de la Vida. Ejerció la dirección de
la división Ciencias de la Vida durante 7 años,
hasta que se jubiló debido a reglamentos de la Naciones
Unidas. Su ejercicio de la dirección estuvo caracterizado
por profundas renovaciones y por el rejuvenecimiento de la
división y sus secciones. Estas renovaciones fueron
sustanciales incluyendo un cambio de los nombres de la división
y sus secciones, un aumento en la producción, y un
progresivo aumento de los fondos para proyectos de cooperación
técnica. Los fondos para investigación y desarrollo
de la División Salud Humana (anteriormente llamada
Ciencias de la Vida) saltaron del tercer lugar ocupado históricamente
hasta 1994, al primer lugar en 1997, dejando atrás
a las otras dos divisiones del OIEA, la división Agricultura
y Alimentos y la división Física y Química.
En
1997 retorna a México. Motivado por su amor por hallar
la verdad y por ser un trabajador enérgico e incansable,
vuelve al laboratorio para proseguir investigando, y a las
aulas para organizar y dirigir la formación de físico-médicos.
Desdichadamente
en 1999, se le diagnosticó enfermedad de las arterias
coronarias. Sus amigos y colegas del Instituto Mejicano de
Cardiología le intervinieron quirúrjicamente,
le colocaron derivaciones aorto-coronarias y le recomendaron
vivir al nivel del mar. Alfredo se trasladó a Florida,
EEUU, donde sus queridas hijas estaban terminando su educación.
En Florida trabajó como consultor para Bio-Nucleonics,
Inc. en dos interesantes proyectos:
1) la evaluación clínica de un nuevo
radiofármaco óseo usado para paliar el dolor
producido por metástasis óseas; y
2) el desarrollo de un "stent" hecho con
una aleación patentada que incluye un beta emisor,
el que irradiando el tejido cicatrizante del vaso impedirá
su re-estenosis.
Mientras
los grandes lideres políticos son reconocidos por sus
pueblos en monumentos de bronce, los grandes científicos
son reconocidos por sus pares y colegas en sus revistas científicas.
Alfredo, en nombre de la familia nuclear latinoamericana muchas
gracias por todo lo que hiciste por nosotros y por todo lo
que nos dejaste.
Juan
J. Touya, MD, PhD.
Profesor Clínico de Radiología
Universidad de California, San Francisco, Escuela de Medicine
Profesor Adjunto de Biología
Universidad del Estado de California, Fresno
e-mail: Jtouya@aol.com
*
Adaptación de la Pastoral por Pablo Neruda.
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A Pioneer Latin American Nuclear Medicine Physician
June 29, 1933 - February 17, 2002
Dr.
Alfredo Cuarón, one of Mexico's most prominent nuclear
medicine scientist and practitioner, an international authority
on planning and organizing the medical and biological peaceful
uses of atomic energy, died on February 17, in Miami, Florida,
USA. He died of a myocardial infarct, diagnosed by him,
while going to a theater concert with his "divina"
wife Christina. He had a privileged mind with sophisticated
and well-developed compartments for science, medicine, arts,
philosophy, sociology, and diplomacy. He pioneered multiple
diagnostic imaging procedures using radiopharmaceuticals,
he created the Latin American Board of Nuclear Medicine
and shaped the way that Latin American physicians specialize
in nuclear medicine.
Born
in Mexico City, Mexico, on June 29, 1933, into a privileged
middle class family, where philosophical, social and religious
discussions where frequently held. His education and intellectual
growth was significantly influenced by his older cousin,
the well-known Mexican forensic writer Alfonso Quiroz Cuarón
who performed the autopsy of Trotsky.
In
1957, he graduated with honors as Medical Doctor from the
Universidad Nacional Autonoma de Mexico. As he had said,
his graduation thesis on "Diagnostic and Therapeutic
Applications of Radioisotopes of Iodine" was a turning
point in his career. In recognition of his achievements
as medical student, the Medical Research Council of the
British Council provided him with a two-year fellowship
to study the "Effects of thyroid hormones on the development
of the fetal brain" at the Radiology Research Unit
of Hammersmith Hospital, London U.K. Following this fellowship,
he was awarded a one-year fellowship by the Bank of Mexico
with which he chose to study "Inborn errors in the
metabolism of thyroid hormones" at the Department of
Endocrinology and Metabolism in the University Hospital
of Leiden, Netherlands.
In
1962, he returned to Mexico, with all the energy of a young,
well-trained academic physician. He was appointed by the
Mexican Institute of Social Security (IMSS) to organize
the nuclear medicine department of the planned National
Medical Center (CMN). To create and organize nuclear medicine
in seven hospitals in one year, he followed the principles
of adapting the recently developed nuclear medicine technologies
to the particular conditions of Mexico, instead of adopting
them as created. He succeeded widely using as tools collaborative
agreements between involved institutions, the National Institute
of Nuclear Research (ININ), the University Nacional Autonoma
de Mexico, and the National Medical Center of the IMSS.
From one of these agreements, the first Latin American three-year
nuclear medicine residency program was born. This program
continues to be a source for the formation of nuclear medicine
physicians for Mexico and Latin America. During his tenure
as director of nuclear medicine at the CMN, he continued
his research on thyroid gland and published multiple papers
on the diagnosis of amoebic abscesses using radiopharmaceuticals
and on the use of multiprobe imaging devices.
In
1976, the famous Mexican Cardiologist, Ignacio Chavez invited
him to organize the nuclear medicine department of the new
National Institute of Cardiology (INC). Alfredo was proud
of the recognition from Dr. Chavez and he created a model
department. The opening of the new INC coincided with a
severe financial crisis and a deep monetary devaluation
in Mexico. But, by applying the same principles that he
had applied at CMN (the principle of adapting new technologies
to the local limiting conditions that are not possible to
improve) he succeeded again. During eleven years, he took
care of a large population of cardiac patients and published
multiple scientific papers. On four consecutive occasions,
he won the prestigious "Jorge Varela Award" awarded
by the Latin American Association of Societies of Biology
and Nuclear Medicine (ALASBIMN) to the best Latin American
research paper presented at its biannual congresses. In
1987, he wrote in Spanish a book on nuclear cardiology titled
"Nuclear Cardiology. Clinical Applications" published
by the Compañia Editorial Continental S.A. Mexico
City, Mexico. As Ismael Mena stated, "it was a milestone
in the Latin American nuclear cardiology".
In
1990, he was appointed to head the Nuclear Medicine Section
of the Life Science Division of the Atomic Energy Agency,
Vienna, Austria (IAEA). Nine months later, he was appointed
the Division's Director. He tenured this position for seven
years until retirement due to United Nation rules of retirement.
His tenure was characterized by a deep renovation of the
division and its sections. These renovations were very substantial
including changes of the divisions and section names, increase
in their productivity, and a significant progressive increase
in the funds for the division's technical cooperation projects.
The research and development funds of the "Human Health
Division" (former Life Science Division) jumped from
a historically occupied third place until 1994, to the first
place on 1997, leaving behind the other two IAEA divisions,
the Food and Agriculture Division and the Physical and Chemical
Division.
In
1997, he returned to Mexico. Because of his love for finding
the truth and of being an energetic hard worker, he returned
to the lab to perform research and to the classroom to organize
and direct the formation of medical physicists.
Unfortunately
in 1999, he developed a coronary artery disease. His INC
friends and colleagues performed coronary artery bypass
surgery and suggested that he moved to the sea level. He
moved to Florida where two of his beloved daughters were
finishing their education. In Florida, he was working as
a consultant for Bio-Nucleonics, Inc. on two very interesting
projects:
1) The clinical evaluation of a new bone radiopharmaceutical
for the palliative treatment of the pain induced by bone
metastases and
2) The development of a vascular stent made of a proprietary
alloy that includes a beta emitter with the purpose of preventing
the re-occlusion of the vessel by radiation of its scaring
tissues.
While
great political leaders are recognized by their people with
bronze monuments, great scientist are recognized by their
peers in their scientific journals. Alfredo, on behalf of
the Latin American nuclear medicine family, thank you for
all that you made for us and for your legacy.
Juan
J. Touya, MD, PhD.
Clinical Professor of Radiology
UCSF, School of Medicine
Adjunct Professor of Biology
California State University, Fresno
e-mail: Jtouya@aol.com
* Adapted from: Pastoral
by Pablo Neruda.
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