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TIEMPO DE REPLANTEAR LOS CRITERIOS
DIAGNÓSTICOS DEL ESTUDIO DE PERFUSIÓN PULMONAR?
Article
Nº AJ14-6
En
la decisión sobre los puntos de corte para declarar un estudio
positivo o negativo se debe medir cual es el mayor riesgo de acuerdo
a la enfermedad que se pretende diagnosticar: si dejar de diagnosticar
enfermos y asumir esos riesgos o tratar pacientes sin la enfermedad
blanco.
La
decisión involucra el hecho de saber que las pruebas diagnosticas
en general no son 100% sensibles y 100% específicas, que
cuando el punto de corte elegido mejora la sensibilidad casi siempre
se pierde especificidad y la decisión se toma de acuerdo
a las consecuencias derivadas de aumentar el número de falsos
negativos o por el contrario de falsos positivos (1,2).
En
relación al tromboembolismo pulmonar, la pregunta relevante
es : ¿qué es peor para el paciente, dejar de tratarlo si
en realidad tiene la enfermedad ¿ o asumir los riesgos de un tratamiento
innecesario?(3)
Para
contestar es importante dimensionar la gravedad del problema teniendo
en cuenta la frecuencia aproximada con la cual el clínico
se enfrenta a tomar la decisión de administrar tratamiento
anticuagulante a un paciente basado en la clínica y las herramientas
diagnósticas disponibles.
Los
primeros intentos de conseguir criterios válidos para la
interpretación de los estudios de ventilación-perfusión
V/Q, fueron realizados por McNeil (4) y Biello(5) en
estudios retrospectivos. La población del estudio de Biello
(146 pacientes) se limitó a los casos dudosos, en quienes
se justificó la arteriografía. Por lo tanto, ya desde
entonces se observó que a todos los pacientes con un defecto
grande se les confirmó mediante arteriografía el tromboembolismo
pulmonar; y que el porcentaje de pacientes con embolia con dos o
más defectos segmentarios de moderado tamaño fue del
88%.
Hull
publicó los resultados de un estudio prospectivo para evaluar
la capacidad diagnóstica de los criterios de Biello y McNeil
en 483 pacientes consecutivos(6;7) .Reportó dos conceptos
básicos: los estudios de baja probabilidad no descartan el
embolismo pulmonar y los defectos concordantes -presentes tanto
en el estudio de perfusión como en el de ventilación-
no pueden utilizarse como criterio para descartar el embolismo pulmonar.
De otro lado, la comparación de los 283 resultados anormales
con las arteriografías como patrón de referencia,
y los 200 estudios normales con seguimiento clínico a 12
meses, mostró que el que 98% de los pacientes con embolia
pulmonar presentaban estudios anormales.
Sin
embargo, al clasificar los estudios según los criterios de
Biello y McNeil como de alta probabilidad tan solo sí muestran
uno o más defectos segmentarios grandes de perfusión
con ventilación normal, la sensibilidad de éste punto
de corte fue en ambos casos, inaceptable: 57 y 53% respectivamente.
Como era de esperarse con especificidades superiores al 90%.
La
frecuencia de embolismo pulmonar en el grupo de pacientes categorizados
como de baja probabilidad fluctuó entre 14 y 32%, si se consideraban
negativas las arteriografias que no se realizaron –el mejor escenario-
y del 25 al 49% al tomar en consideración únicamente
los casos referidos al patrón de oro.
Así
pues, aun cuando existen en la literatura artículos sobre
el uso de los radioisótopos en el diagnóstico de la
enfermedad embólica pulmonar desde 1964 (8) , aquí
agregar la referencia de taplin que sugirió mena el proceso
real de validación con los diseños de investigación
adecuados comenzó con los estudios de Hull en 1983.
Desde
entonces, se encuentran en la literatura 3 estudios prospectivos
con calidad suficiente para extraer conclusiones válidas
(7;9;10) que reúnen 1980 casos tabla 1 y tres
publicaciones sólidas que evalúan las implicaciones
pronosticas de un estudio de perfusión pulmonar normal.(11-13)
Con relación a los estudios normales los pacientes -un total
de 1045- fueron seguidos por períodos variables entre 6 meses
a un año, observándose que en solo un caso se comprobó
tromboembolismo. Por lo tanto hay suficiente evidencia para aceptar
que un estudio de perfusión pulmonar normal descarta razonablemente
la probabilidad de TEP. Si bién, se han reportado algunos
casos de pacientes con trombos pulmonares y estudio normal, deben
considerarse anecdóticos.
Tabla 1. Estudios de validación de gamagrafías
pulmonares normales
|
AUTOR
|
AÑO
|
#
DE PTS
|
|
Hull
|
1983
|
483
|
|
PIOPED
|
1990
|
887
|
|
PISA-PED
|
1996
|
610
|
|
TOTAL
|
|
1980
|
Las
diferencias en los criterios diagnósticos entre Pioped tabla
2 y Pisa-ped tabla 3 se ven reflejadas en el rendimiento diagnóstico
de cada uno de los puntos de corte elegidos. Si bién la sensibilidad
de los criterios de Pioped para alta probabilidad es del 41% al
incluir los pacientes de todas las categorías la sensibilidad
encontrada es del 98% (9)
Con
los criterios de Pisaped obtenidos únicamente con la imagen
de perfusión y considerando anormal compatible (GP+)
todos aquellos estudios que presenten defectos vasculares definidos
como áreas no perfundidas triangulares de vértice
interno y base externa excluyendo aquellas que presenten el signo
de la banda, es decir, que muestren algún nivel de fijación
del trazador sobre la base del tríangulo;(14) la
probabilidad de TEP es del 91% en pacientes con gamagrafía
de perfusión anormal. En contraposición es de tan
solo el 12% para aquellos con estudios considerados anormales
no compatibles (GP-). Cuando se
construye la tabla 2x2 con los pacientes remitidos al patrón
de referencia, la sensibilidad de los criterios de
Pisa-Ped es de 91% IC 95% 88-95 y la especificidad del 87% IC 95%
80-92,.(10)
Tabla
2. Criterios de PIOPED modificados
|
Alta
|
-2
o más segmentos no concordantes o mayores que los vistos
en Rx.
-Más
de 2 segmentos moderados y uno grande no concordantes.
-más
de 4 segmentos moderados
|
|
Probabilidad
intermedia
|
-Que
no encaje en alta o baja.
-un
segmento no concordantes
|
|
Baja
probabilidad
|
Cualquier
defecto más pequeños que los Rx.
-Tres
defectos segmentarios no concordantes.
Todos
los defectos concordantes
|
|
Muy
baja probabilidad
|
Defectos
no segmentarios:
Derrames
pleurales pequeños
Cardiomegalia
Botón
aórtico prominente
Crecimiento
de la aorta
Hilio
Elevación
del diafragma
|
Tabla
3 Criterios de Pisaped.
|
Normal
|
Sin
defecto alguno
|
|
Cercano
a lo normal
|
Defectos
más pequeños que Rx
Cardiomegalia
Crecimiento
botón aórtico
Hilio
prominente
Líquido
en la cisura
Engrosamiento
pleural
Elevación
diafragmática
|
|
Anormal
no compatible con TEP
|
Uno
o más defectos no triangulares
|
|
Anormal
compatible con TEP
|
Uno
o más defectos vasculares (triangulares de vértice
interno)
|
Ahora
bien, si se revisa la probabilidad después de la prueba,
de tromboembolismo pulmonar en los pacientes clasificados como de
alta probabilidad; tabla 4, se observa que independiente de los
criterios utilizados siempre supera el 87%. Por lo tanto, es adecuado
en pacientes con sospecha clínica alta y un estudio anormal
sugestivo de TEP, iniciar anticoagulación (15-17).
Tabla
4. Probabilidad (%) de TEP según los diferentes criterios
de interpretación.
|
Probabilidad
|
Biello
1987
|
Biello1979
|
Pioped
1990
|
Hull
1983
|
Pisaped
|
|
Alta
|
90
|
87-92
|
87
|
86
|
91
|
|
Intermedia
|
30
|
20-33
|
30
|
21-40
|
91
|
|
Baja
|
10
|
0-8
|
14
|
13
|
12
|
|
Normal
|
0
|
0
|
4
|
0
|
0
|
Existe
suficiente soporte científico para afirmar que el 98% de
los pacientes con enfermedad tromboembólica (ETE) muestran
alguna anormalidad vascular de tipo segmentario o subsegmentario
en el estudio de perfusión sea o no concordantes con la ventilación
(6;7;9;10) y que con un estudio bién diseñado y conducido,
los criterios de Pisa-Ped tienen un valor predictivo de la prueba
positiva de 91% y de la prueba negativa del 87%. Lo más importante
quizá, observar que la razón de verosimilitud (LR)
del estudio positivo es de 7.(10)
También
parece correcto inferir que exigir dos o más segmentos anormales
no concordantes es un criterio inadecuado para descartar la enfermedad
dado que un alto porcentaje de pacientes con ETE se les encontró
un menor tamaño y/o número de defectos en las imágenes.
Más aun si se tiene en cuenta que la tasa de muertes prevenibles
por esta enfermedad es del 27-68% (17) y que la mortalidad puede
ser tan alta como 17%.(18)
La
evaluación combinada del estudio gamagráfico y la
apreciación clínica restringe al mínimo el
número de pacientes que requieren arteriografía pulmonar
(17;19) Tablas 5 y 6
Tabla
5
|
Probabilidad
Clínica de Embolia
|
Interpretación
V/Q
|
| |
Normal
|
Baja
|
Intermedia
|
Alta
|
|
Baja
|
2%
|
4%
|
16%
|
56%
|
|
Intermedia
|
6%
|
16%
|
28%
|
88%
|
|
Alta
|
0%
|
40%
|
66%
|
96%
|
Tabla
6 Evaluación clínico-gamagráfica con los criterios
de Pisa-ped
|
Probabilidad
Clínica
|
Clasificación
Gamagráfica
|
Probabilidad
de TEP (%)
|
|
n
390
|
n
563
|
|
Muy
Probable
|
GP
(+)
|
99
|
99
|
|
Posible
|
GP
(+)
|
92
|
93
|
|
Poco
Probable
|
GP
(+)
|
55
|
64
|
|
Muy
Probable
|
GP
(-)
|
39
|
37
|
|
Posible
|
GP
(-)
|
20
|
20
|
|
Poco
Probable
|
GP
(-)
|
3
|
3
|
El
estudio gamagráfico positivo confirma la enfermedad. El estudio
normal la descarta. En el contexto clínico adecuado, los
casos no congruentes requieren evaluación adicional con estudio
de venas profundas, Dímero D medido por ELISA, TC helicoidal
que ayuda a descartar embolia central sin olvidar que un TC normal
no descarta el TEP y en los casos que no se hayan podido aclarar
con estas medidas la arteriografía (17;20-23)
En
general resulta de gran importancia definir según la enfermedad
en estudio y el tipo de prueba diagnóstica disponible, cual
es el mayor riesgo si sobre diagnosticar la enfermedad -aumentar
el número de falsos positivos, bajar la especificidad- o
dejar sin tratamiento a personas con la enfermedad blanco. La mortalidad
de los pacientes con embolía pulmonar puede llegar a ser
tan alta como el 30% en los enfermos no tratados.
Con
relación a la enfermedad embólica pulmonar, tanto
en Europa como en Estados Unidos, la frecuencia estimada es de 1-2
casos nuevos por 1000 habitantes (17)
La
presencia de hemorragia como efecto secundario de la anticoagulación
está entre 0-7% para la heparina y 0-3% para las heparinas
de bajo peso con casos fatales que oscilan entre 0-2%
y la otra complicación descrita: la trombocitopenia inducida
por heparina se encuentra en menos del 1% de los pacientes.(24)
Se
debería entonces, teniendo los elementos de juicio para evaluar
el riesgo de tratar un paciente sano en comparación a no
tratar a un enfermo tomar la decisión más razonable
sobre el criterio a elegir para definir la positividad del estudio
de perfusión pulmonar con la conciencia de mejorar la sensibilidad
en general a expensas de la especificidad o lo contrario. Sin olvidar
que ningún estudio diagnóstico posee características
perfectas del 100% de sensibilidad y especificidad.
Conclusiones:
1-
Un estudio normal descarta enfermedad tromboembólica
2-
Un estudio claramente positivo (alta probabilidad o Anormal compatible)
lo confirma.
3.
Los pacientes con probabilidades después de la prueba en
rangos intermedios deben continuar en estudio para descartar o confirmar
la enfermedad.
4.
El criterio de un solo segmento triangular de vértice interno
y base externa en pacientes sin patología cardio-pulmonar
previa es más sensible y específico en el tamizaje
de pacientes con sospecha de embolia pulmonar.
5.
La evaluación combinada del estudio gamagráfico y
la apreciación clínica restringe al mínimo
el número de pacientes que requieren arteriografía
pulmonar (17;25).
6.
los criterios de PIOPED ameritan una cuidadosa revisión debido
a que surgieron de un consenso de expertos y la exigencia de dos
segmentos grandes como criterio de alta probabilidad resulta poco
sensible.
7.
El estudio de PISAPED está bién diseñado, cuenta
con un adecuado tamaño de muestra, realiza la comparación
contra un patrón de oro bién elegido. Los criterios
definidos y validados adecuadamente muestran que el resultado anormal
compatible es 7 veces más frecuente entre las personas
enfermas lo que indica una buena capacidad para discriminar los
sanos de los enfermos.
8.
Es importante notar que en el estudio de PIOPED completaron 755
pacientes con ambas pruebas para hacer los cálculos de las
características operativas y en el PISAPED 660. El número
de pacientes estudiados con un patrón de referencia adecuado,
en ambos casos permite aceptar la validez de los resultados
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