| CASO
CLÍNICO:
Mujer
de 46 años que acudió al servicio de Medicina Nuclear de nuestro hospital
para la práctica de un rastreo óseo. La paciente presentaba desde hacía
6 meses astenia, anorexia, perdida de peso, anemia, incremento de la velocidad
de sedimentación globular y dolores óseos generalizados.
2
horas tras la inyección de 740 MBq de 99mTc-HMDP, se realizó un rastreo
óseo completo en el que se evidenciaba la existencia de depósitos del
radiofármaco a nivel de glúteos (más evidentes en el lado izquierdo).
En el esqueleto no se apreciaban áreas anormales de actividad. Figs.
1 y 2.
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FIGURA
1: Proyección posterior de pelvis donde
se advierte el depósito extraóseo del radiofármaco (99mTc-HMDP),
más evidente en el lado izquierdo.

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zoom Fig.1
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FIGURA
2: Proyecciones anteriores donde también podemos apreciar el depósito
del trazador en partes blandas.

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zoom Fig.2
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Ante la presencia
de este hallazgo se realizó una anamnesis y exploración de la paciente,
que relató la reciente inyección de Fe-dextrano en ambos glúteos repetidamente,
más en el izquierdo, los días previos a la realización de la prueba. La
palpación (moderadamente dolorosa) mostraba induración en las áreas adyacentes
a los puntos de inyección. No se advertían signos inflamatorios cutáneos.
La
fijación extraósea de los complejos fosfato 99mTc, ha sido descrita en
multitud de patologías de etiología diversa y con carácter focal o difuso.
McRae et al y Brill (1 y 2) describen que tras la administración intramuscular
de Fe-dextrano se observa un depósito de los fosfatos en el punto de inyección.
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